SUBREGIONES
En Miranda se funde el calor de la costa, el sonido de los tambores de Barlovento y la alegría de los Diablos Danzantes de Yare provenientes de los Valles del Tuy, con la industrialización propia de Guarenas y Guatire, el aire cosmopolita de parte del Valle de Caracas y la tranquilidad de los Altos Mirandinos.
Monumentos históricos, hermosas playas, museos, conciertos, sitios nocturnos, actividades culturales, bellos paisajes, deliciosa gastronomía y gente cálida son algunas de las cualidades de esta entidad nacional.
Área Metropolitana de Miranda: Cosmopolita
Conformada por 4 municipios, el área Metropolitana cuenta hacia el sureste con el Municipio El Hatillo, famoso por su pueblo de calles estrechas y pintorescas fachadas que conservan su origen colonial. Aquí se ubican afamados restaurantes, atractivas plazas, tiendas que ofrecen curiosos objetos artesanales, galerías de arte, centros comerciales, y la iglesia Santa Rosalía de Palermo, designada Monumento Histórico Nacional en 1960. También son muy visitados el zoológico de contacto “Expanzoo”, la Hacienda Ecoturística “Aguas Claras” y el Monumento Natural Cuevas del Indio, entre otros.
Para disfrutar de una intensa vida nocturna y múltiples opciones gastronómicas, la zona de Las Mercedes, correspondiente al Municipio Baruta y la zona de Altamira y La Castellana del Municipio Chacao, son de las mejores alternativas. Si de comprar se trata, los centros comerciales Sambil, Centro Ciudad Comercial Tamanaco, San Ignacio, Líder y Millenium Mall, tienen la variedad que atrae a propios y visitantes. Quizás ésta sea la razón por la que los más afamados hoteles como el Eurobuilding, JW Marriot, Caracas Palace, Pestana, Renaiscence y otros se encuentran ubicados en esta zona.
Destaca del municipio Sucre, un extenso reservorio vegetal, el Parque Generalísimo Francisco de Miranda al cual acuden miles de visitantes diariamente para desconectarse del caos propio de las urbes. Lo propio hace el Waraira Repano, antiguo Ávila que bordea el norte de esta subregión cuyos accesos más destacados son Altamira por “Sabas Nieves” y el Marqués por “La Julia”.
Barlovento: Costa, cacao y tambor
Está bordeado por un imponente arco marino de 93 kilómetros, con formaciones de playas que complacen hasta los gustos más exigentes. Se recomienda a las familias visitar las aguas tranquilas de la ruta de Los Totumos, San Francisquito y Puerto Francés.
Chirimena y Chirere son famosas por su oleaje, que las hacen las preferidas de los surfistas porque aceleran la adrenalina. Corrales, Corralito y Caimán, también destacan por sus agitadas aguas. Mientras quienes deseen visitar Majagua y Caracolito deben tomar lancha en Puerto Francés o Chirimena.
Barlovento también atesora el Parque Nacional Laguna de Tacarigua, donde los turistas pasean en embarcaciones para apreciar el espectacular reservorio natural, rico en diversidad de especies. El recorrido llega hasta la isla Tortuga Lodge, donde la belleza y la atención de su gente impregnan las ganas de volver.
Y si desea ver un mundo que se torna pequeño a 13 mil 500 pies de altura, dejarse caer en el azul del cielo a 220 km/h y luego abrir un paracaídas para pasear por las nubes y sorprenderse con el paisaje, visite la escuela de paracaidismo Skydive en el aeropuerto de Higuerote.
La costa barloventeña se divide en seis municipios, Acevedo, Brión, Buroz, Páez y Pedro Gual.
Valles del Tuy: Historia y tradición 
Los Diablos Danzantes de Yare son la tradición más reconocida de la región. Durante el año, este pueblo invita a sus visitantes a conocer todo el proceso que lleva la elaboración de sus llamativas máscaras; también al casco histórico de Yare y su imponente iglesia “San Francisco de Paula de Yare”, declarada Monumento Histórico Nacional, por conservar su antigua arquitectura.
En Cúa, el Santuario de la Virgen de Betania es un lugar sagrado que sorprende tanto a venezolanos como extranjeros. Muy conocida por ser sitio de una de las cuatro apariciones marianas reconocidas por el Vaticano en el siglo XX.
A los Valles del Tuy se le conoce seis municipios, Cristóbal Rojas, Independencia, Tomás Lander,Paz Castillo, Urdaneta y Simón Bolívar.
Altos Mirandinos: Clima sabor a durazno 
Con un agradable clima de montaña, se levantan los Altos Mirandinos, lugar de variadas cosechas, como lo son el café, hortalizas y flores, originarias de las poblaciones San Diego y San Pedro. A ellas se les une El Jarillo, con sus sembradíos de duraznos, fresas y cerezas y ambiente con arquitectura tradicional alemana, espectaculares paisajes montañosos y vuelos en parapente con instructores especializados. Al llegar a este lugar, se recomienda probar el pan prote, elaborado con levadura de ñame.
En las zonas aledañas de San Antonio, nace la fábrica de Arte Murano, donde se consiguen espectaculares piezas de cristal soplado, como si estuviese en la bella Venecia. Los centros comerciales La Cascada y La Casona destacan para realizar compras. Mientras que en Los Teques, es muy visitada la Catedral San Felipe Neri, la cual destaca por arquitectura que data de 1790.
Los Altos Mirandinos están conformados por los municipios Guaicapuro, Carrizal y Los Salias los cuales se comunican con la capital por la Carretera Panamericana y la carretera del Valle del Río San Pedro, así como por la autopista Regional del Centro.
Otros núcleos de población que destacan en esta subregión son Los Teques, San Antonio de Los Altos, San Pedro de Los Altos, Carrizal, y San José de Los Altos.
Guarenas-Guatire: Jugosas mandarinas
Esta zona se caracteriza por poseer tierras que producen famosas mandarinas de único sabor.
Otros de los atractivos son: el centro comercial “Buenaventura”, la iglesia “Nuestra Señora de Copacabana” y el esplendoroso sector El Ingenio, donde se ubica una enorme montaña muy visitada para volar en parapente.
Dos municipios, Plaza y Zamora conforma ésta subregión.


